España ha remitido a la Comisión Europea el borrador del Plan Nacional de Restauración de la Naturaleza (PNR), el instrumento con el que aplicará el Reglamento (UE) 2024/1991 de restauración de la naturaleza. El PNR concreta dónde, cuánto y con qué medidas se restaurarán los ecosistemas en los horizontes 2030, 2040 y 2050. La versión final debe remitirse a la Comisión antes del 1 de septiembre de 2027.
El borrador se someterá a Evaluación Ambiental Estratégica, con nuevas fases de consulta pública, y a las observaciones de la Comisión. El PNR estima unas necesidades financieras medias de 596 millones de euros anuales hasta 2050 y se revisará en 2032 y 2042, y posteriormente cada diez años.
• El PNR fija superficies de restauración a 2030 por ecosistema: 9.475 km² de hábitats terrestres, costeros y de agua dulce, 3.241 km² forestales, 1.982 km² agrarios, 576 km² para polinizadores y 288 km² marinos, además de 65 km de ríos de flujo libre y 120 km² de llanuras aluviales.
• Incluye 3.535 medidas concretas, la gran mayoría planificadas a escala provincial o local. 31% de estas corresponden a ecosistemas urbanos.
• En las 1.342 zonas de ecosistema urbano delimitadas no podrá haber pérdida neta de espacio verde ni de cobertura arbórea respecto a 2024. Se admiten pérdidas puntuales si se compensan con superficies equivalentes. 431 zonas quedan excluidas de este objetivo por superar los umbrales del 45% y el 10%. A partir de 2030, ambos indicadores deberán crecer.
• Se aplicará el principio de “no deterioro significativo” a las zonas restauradas y a los hábitats en buena condición o necesarios para alcanzar los objetivos.
• El MITECO, como órgano coordinador del PNR, y las administraciones competentes en cada sector identificarán y evaluarán los incentivos públicos que perjudican los objetivos de restauración, con especial atención a monocultivos, fertilizantes y fitosanitarios, regadío, aprovechamientos forestales, canalización de cauces, infraestructuras hidráulicas, desalación, biomasa e infraestructuras energéticas.
• La planificación de proyectos vinculados con energías renovables, de la red eléctrica y de las demarcaciones hidrográficas deberá tener en cuenta las prioridades de restauración.
• El PNR prevé movilizar 477 millones de euros de financiación privada hasta 2032 y entre 967 y 1.181 millones entre 2032 y 2050, mediante colaboración público-privada, créditos de naturaleza y pagos por servicios ecosistémicos.
• Los objetivos obligan al Estado, pero se trasladarán a organismos autonómicos vinculados la ordenación del territorio, la planificación sectorial, las autorizaciones y las ayudas públicas. Las actividades situadas en zonas con medidas previstas pueden enfrentar nuevos condicionantes.
• Los sectores agrario, forestal, energético, hidráulico y de infraestructuras son los más expuestos, tanto por la revisión de subvenciones como por la compatibilidad de sus proyectos con el PNR.
• Las cadenas de suministro agroalimentarias y forestales se medirán con nuevos indicadores (carbono orgánico del suelo, elementos paisajísticos, madera muerta, especies autóctonas), alineados con la futura PAC 2028-2034.
• Los ayuntamientos deberán asegurar la no pérdida neta de espacio verde y arbolado urbano hasta 2030, y después deberán garantizar un crecimiento de la cobertura arbórea en cada zona de ecosistema urbano, incluidas las exentas del objetivo a 2030.
Las actuaciones de los ayuntamientos solo se tendrán en cuenta si encajan en las líneas nacionales de actuación y cumplen unos requisitos mínimos de calidad que todavía no se han especificado. • Se abre una vía de financiación pública y privada para proyectos de restauración, conectada con la divulgación de impactos y dependencias sobre la naturaleza.
• Identificar qué activos, suelos u operaciones se ubican en zonas con medidas del PNR, dentro o fuera de la Red Natura 2000.
• Revisar los incentivos públicos de las que dependen y su posible exposición a la evaluación de subvenciones perjudiciales.
• Evaluar los condicionantes sobre proyectos en cartera: renovables, infraestructuras, desarrollos urbanísticos o regadío.
• En el caso de los ayuntamientos, verificar la delimitación de su zona de ecosistema urbano, sus valores de referencia de 2024 y las medidas incluidas en su nombre.
• Identificar proyectos de restauración susceptibles de financiación europea, nacional o privada.
• Diagnóstico geoespacial de la exposición de activos, suelos y proyectos a las zonas y medidas del PNR.
• Análisis de implicaciones regulatorias, y preparación de aportaciones a la consulta pública.
• Apoyo en el cálculo y seguimiento del espacio verde y la cobertura arbórea urbana, cartografía y reporte de medidas.
• Integración del PNR en la estrategia de naturaleza y en el reporting de sostenibilidad (ESRS E4, TNFD).
• Identificación de fuentes de financiación y estructuración de propuestas de proyectos de restauración.
Octubre 2026